domingo, 30 de septiembre de 2007

Cuatro ejercicios para aliviar dolores de cuello

 Girar la cabeza a derecha e izquierda.
Parado o sentado, con el torso erguido y relajado, los brazos sueltos al costado del cuerpo.
Mover la cabeza muy lentamente como diciendo “no”, exhalando cada vez que se lleva la vista a cada costado, e inspirando cada vez que la vista vuelve al frente. Mantener la cabeza siempre en posición vertical.

 Mover la cabeza arriba y abajo.
Parado o sentado, con el torso erguido y relajado, los brazos sueltos al costado del cuerpo.
Mover la cabeza muy lentamente como diciendo “si”, exhalando cada vez que se lleva la nariz hacia arriba, hacia el techo, o hacia abajo retrayendo el mentón, mirando arriba y abajo respectivamente, e inspirando cada vez que la cabeza vuelve a la posición inicial y la vista al frente.

 Dibujar círculos en el aire con la nariz.
Parado o sentado, con el torso erguido y relajado, los brazos sueltos al costado del cuerpo.
Mover la cabeza lentamente dibujando círculos imaginarios con la punta de la nariz, comenzar haciéndolos pequeños al principio y poco a poco mas grandes, varias veces para un lado y luego hacia el otro lado. Acompañar el movimiento con la respiración. Tener cuidado de no llevar la cara hacia delante hundiendo el cuello.

 Dejar caer el cuerpo.
Parado, con los pies juntos, los brazos relajados y flojos colgando hacia el piso, dejar caer primero la cabeza y luego el cuerpo vértebra por vértebra. Los brazos también cuelgan hacia el piso. La vista como si se quisiese mirar por entre las rodillas hacia atrás. Mantener las rodillas estiradas mientras se respira 4, 5 más veces.
Para volver a la vertical, flexionar brevemente las rodillas, dejar caer la cadera por atrás y subir lentamente la columna vértebra por vértebra, lo último en volver a la vertical es la cabeza mientras se extienden las rodillas.

domingo, 23 de septiembre de 2007

CUATRO EJERCICIOS BÁSICOS PARA TENER BUENA VISTA

   Párese frente al sol, preferentemente cuando este bajo por la mañana por la tarde, y quédese como si estuviera mirándolo pero con los ojos cerrados. Notará que se entibian los párpados y luego los globos oculares. Uno o dos minutos serán suficientes.
Partiendo del ejercicio anterior, gire lentamente la cabeza a un lado y abra los ojos. Vuélvase nuevamente hacia el sol cerrando los párpados y repita lo mismo hacia el otro lado. Si la intensidad del sol es muy fuerte: no arrugue la cara, parpadee varias veces
   Ejercicio mientras lee ( de acomodación). Sostenga un lápiz, birome o simplemente el dedo delante de la cara, a media distancia entre sus ojos y la hoja de lectura. Las letras que queden ocultas a un ojo no lo estarán para el otro. Alternadamente se relajarán o enfocarán, divergirán o convergirán.
   Parpadee. Parpadee mucho. No sólo como ejercicio, mientras camina, lee, trabaja, come. Cada vez que cierra los ojos, estos descansan un instante. Si le molesta la intensidad de la luz, evite fruncir la cara: parpadee, tiene el mismo efecto, disminuir la incidencia de la luz, y no se le arrugará la cara.
   Sugerencia para cuando lea: piense en la hoja de lectura como un espejo, trate entonces que no le refleje la luz con que la ilumina. Procure que no halla fuente de luz detrás de la misma.

       bibliografía recomendada: "Vea mejor sin anteojos"- Harold Peppard editorial Posada




martes, 18 de septiembre de 2007

Fortalecimiento del piso pélvico

   Es un ejercicio muy sencillo para realizar por las mañanas con la primera orina.
   Puede parecer inútil, loco o tonto pero sus consecuencias son importantes. Fortalece los músculos del diafragma de la pelvis que son los encargados del control de esfínteres.
   Uno de los mas importantes beneficios es prevenir el prolapso en las mujeres y llegada la edad adulta evitar la incontinencia.
   Según el tao de la sexualidad ayuda a conseguir mayor estimulación en la pareja, retrasar el orgasmo y evitar la eyaculación precoz.

   El ejercicio consiste en interrumpir la micción por unos segundos dos o tres veces durante la primera orina de la mañana cuando uno se levanta.

   Algo fundamental, no aguantarse las ganas de ir al baño durante el día, cuando las necesidades fisiológicas llaman: hacerles caso.



domingo, 9 de septiembre de 2007

Argumentos de una practicante de tai chi

   El siguiente texto es el comentario de una practicante de tai chi chuan... juzguen ustedes mismos...

   Próxima a cumplir 57 años recibí el diagnóstico de SFC, lo que daba explicación a los dolores musculares que me aquejaban y que impidieron continuar con la práctica del yoga, entonces realicé aqua gym y también concurrí a un gimnasio terapéutico. Con ambas prácticas pocos eran los resultados que se hacían evidentes, a pesar de mis esfuerzos.
   En febrero de 2006 comencé a asistir a clases de Taichi. ¡Duros comienzos los míos!, debía interrumpir la práctica, quedando extática y aún sentada a causa del dolor y/o la fatiga. Lentamente fui captando los ejercicos y la intención de los movimientos, cuando conseguía hacerlos precibía su armonía y grande era el gusto que me producía realizarlos.
   Lentamente fui incrementado fuerzas y consiguiendo bienestar, energía y conciencia de la musculatura y la postura de mi cuerpo.
   Hoy, año y medio después, puedo asegurar que taichi concurre en gran medida a la recuperación que voy logrando; desarrollé mi gusto por practicarlo y asistir a clases es motivo de placer y alegría.

   Raquel